Es difícil pensar cuando tienes tantas ideas revoloteando, cuando, además, sabes que tienes que hacerlo.
Hoy que todo parece estar tan tranquilo, que no hay nada que turbe mi paz, algo de mí se siente inconforme. La rutina y la cotidianidad me amenazan y tengo miedo de enfermarme de simplicidad.
Necesito encontrar nuevamente mi esencia o más bien rescatarla, he domesticado demasiado y por mucho tiempo a la "mujer salvaje". Hay tantos recovecos, tantos escondites que no sé por dónde empezar, me estoy perdiendo y a la vez me asusta perderme en mi propia búsqueda.
Tal vez deba comenzar por el pasado, identificar los momentos cuando fui más yo y traerme de vuelta.
El viaje será largo y desconozco si conseguiré llegar a donde quiero, pero la espera me asfixia, ya no hay tiempo que perder.
Un cuento diferente
jueves, octubre 14, 2010
jueves, julio 12, 2007
Brenda 5000
Últimamente mis cambios de humor se han vuelto más frecuentes, saltar de uno estado de ánimo a otro es cada vez más radical.
Tengo mucho miedo de la normalidad, de ser ordinaria, de sentirme impotente, del fracaso, de no cumplir las expectativas que todos tienen de mí, de esperar de más y recibir menos, de creer, de no poder hacer todo lo que me he propuesto, de enamorarme o más bien de amar y caer en los vicios de las relaciones comunes. Pero sobre todo, tengo miedo de mí, de mis 5000 o tal vez más Brendas... si yo apenas puedo con ellas ¿cómo puedo pedir que el resto de la gente las entienda o siquiera las tolere?
No quiero caer en los errores que cometí antes, aunque parece que al mismo tiempo los necesito para protegerme pero ¿de qué?
Conocí un farero hace tiempo, en algún momento de mi vida comencé su búsqueda y segura estaba de que jamás lo encontraría. Me interesaba la idea de encontrarlo con distintos rostros y tratar de descubrir si en verdad era él, luego cuando todo me indicara que no era así, entonces hacer todo lo posible para que él se decepcionara de mí, desmoronar planes e ilusiones, con la firme intención también de que me doliera y no poderme sentir culpable.
Ahora no puedo con la idea de que pueda ser real, que alguien tan parecido a lo que muchas veces imaginé lo haya podido descubrir en el transporte público.
Sólo pienso que no estoy segura de que sea el tiempo correcto, de que yo esté lista para encontrarlo, de haber superado tantas conductas autodestructivas, y más que nada, de yo ser lo que él cree que soy.
No quiero enamorarme de una idea, de un "farero potencial", de la promesa de un cuento... Ya sé, es tan contradictorio, tan absurdo, una completa paradoja, como siempre lo ha sido mi existencia. Me asusta que exista pero algo de mí lo desea tanto...
Quiero creer que hay algo mágico en todo esto, que las señales no mienten, que es posible comunicarse telepáticamente y besar a distancia, que las estrellas se pueden bajar a la Tierra, que uno puede volar sin alas y sin despegar del suelo, que el sexo puede ser la comunión de dos cuerpos y dos almas, que las coincidencias no existen, que tengo una misión y que él es parte de ella, que juntos podemos cambiar aunque sea un poco este mundo porque de otra forma nos resulta imposible vivir en él.
¡Me niego a pensar que la realidad es como aparenta! ¡Me rehuso a aceptar que la rutina y la cotidianidad son inevitables! ¡Categóricamente rechazo la idea de ser una chica cualquiera!
¡Me gusta ser la chica del cuento! De éste y de muchos otros.
Las 5000 Brendas, Lunas Nuevas, Hipatias, Encantos y Chicas del cuento tenemos que luchar para seguir creyendo que la magia y los fareros existen. El problema es que es demasiado complicado, las voces enemigas nos ponen muchas trampas y cada vez que caemos se hace más fuertes. Sin embargo, tal vez, entre más nos levantemos más se debiliten también.
Tengo mucho miedo de la normalidad, de ser ordinaria, de sentirme impotente, del fracaso, de no cumplir las expectativas que todos tienen de mí, de esperar de más y recibir menos, de creer, de no poder hacer todo lo que me he propuesto, de enamorarme o más bien de amar y caer en los vicios de las relaciones comunes. Pero sobre todo, tengo miedo de mí, de mis 5000 o tal vez más Brendas... si yo apenas puedo con ellas ¿cómo puedo pedir que el resto de la gente las entienda o siquiera las tolere?
No quiero caer en los errores que cometí antes, aunque parece que al mismo tiempo los necesito para protegerme pero ¿de qué?
Conocí un farero hace tiempo, en algún momento de mi vida comencé su búsqueda y segura estaba de que jamás lo encontraría. Me interesaba la idea de encontrarlo con distintos rostros y tratar de descubrir si en verdad era él, luego cuando todo me indicara que no era así, entonces hacer todo lo posible para que él se decepcionara de mí, desmoronar planes e ilusiones, con la firme intención también de que me doliera y no poderme sentir culpable.
Ahora no puedo con la idea de que pueda ser real, que alguien tan parecido a lo que muchas veces imaginé lo haya podido descubrir en el transporte público.
Sólo pienso que no estoy segura de que sea el tiempo correcto, de que yo esté lista para encontrarlo, de haber superado tantas conductas autodestructivas, y más que nada, de yo ser lo que él cree que soy.
No quiero enamorarme de una idea, de un "farero potencial", de la promesa de un cuento... Ya sé, es tan contradictorio, tan absurdo, una completa paradoja, como siempre lo ha sido mi existencia. Me asusta que exista pero algo de mí lo desea tanto...
Quiero creer que hay algo mágico en todo esto, que las señales no mienten, que es posible comunicarse telepáticamente y besar a distancia, que las estrellas se pueden bajar a la Tierra, que uno puede volar sin alas y sin despegar del suelo, que el sexo puede ser la comunión de dos cuerpos y dos almas, que las coincidencias no existen, que tengo una misión y que él es parte de ella, que juntos podemos cambiar aunque sea un poco este mundo porque de otra forma nos resulta imposible vivir en él.
¡Me niego a pensar que la realidad es como aparenta! ¡Me rehuso a aceptar que la rutina y la cotidianidad son inevitables! ¡Categóricamente rechazo la idea de ser una chica cualquiera!
¡Me gusta ser la chica del cuento! De éste y de muchos otros.
Las 5000 Brendas, Lunas Nuevas, Hipatias, Encantos y Chicas del cuento tenemos que luchar para seguir creyendo que la magia y los fareros existen. El problema es que es demasiado complicado, las voces enemigas nos ponen muchas trampas y cada vez que caemos se hace más fuertes. Sin embargo, tal vez, entre más nos levantemos más se debiliten también.
lunes, noviembre 13, 2006
Reflexiones en días difíciles cuando parece que nada está en su lugar.
Sentía que su vida estaba incompleta, no es que se sientiera sola ni falta de amor. En realidad su fin últmo era sólo encontrar su alma gemela, media naranja o "el amor de su vida", ya ni siquiera creía en eso. Y no era una cuestión de rencor ni odio hacia los hombres ¡por favor! Simplemente se había vuelto más......... realista, pensaba un poco más........¿objetivamente? Sí, tal vez.
Hace mucho tiempo ya había descubierto que tenía una misión muy importante que cumplir en ese mundo, pero continuamente se sentía decepcionada porque los años pasaban y no encontraba cuál era esa misión, en qué consistía. Algo en su corazón le gritaba que tenía que ver con la magia, pero sólo venían a su mente ideas muy vagas.
Cuando el momento de crisis llegaba y sentía que su vida no había valido nada, que había perdido demasiado tiempo o que cualquier día moriría sin haber dejado nada de su paso por el mundo, poco a poco crecía en ella una fuerte angustia y una terrible sensación de impotencia y desesperación. Luego, desarrollaba un maravilloso plan de acción en su mente y entonces parecía que aún había tiempo suficiente.
Muchos momentos así se repitieron y siempre funcionó aquella estrategia.
Sin embargo, ahora tenía un cuarto de siglo ( al menos físicamente) y la crisis existencia se repetía con más frecuencia. Arreglar el mundo en su cabeza ya no le bastaba.
¿Acaso el miedo la había frenado tanto tiempo?, ¿O fue la entrega irracional al amor? ¿Tal vez el no sentirse capaz? ¿Su eterna preocupación por quedar siempre bien con los demás? En realidad era una combinación de todo esto lo que, de distintas formas, sólo había provocado que se olvidara de sí misma, de sus sueños y de su ideal de trascendencia.
Pensaba que había podido luchar más, contra todo y contra todos, dejar de satisfacer las expectativas de otros y haber cumplido las suyas.
Todo el tiempo se preguntaba si en verdad su vida había sido tan intrascendente o si había conseguido mejorar aunque fuera tan solo un poquito este mundo, pero cómo saberlo. Es decir, qué pruebas se necesitan para demostrar el impacto de una persona. Para algunos basta con tener una carrera, muchos estudios, un buen trabajo y un patrimonio que heredar, pero a ella éso le parecía tan vanal. Otros se dedican a escribir, pintan, esculpen o componen, aunque nadie los reconozca sus obras quedrán para siempre y, con un poco de suerte y la colaboración del destino, serán famosos, entonces jamás serán olvidados, bueno sólo si son de la talla de Leonardo, Isadora, Shostakovich o Remedios Varo.
Ella creía que esta forma de trascender era mucho más profunda, pero era complicado pues no tenía la vocación para hacerlo así.
En su adolescencia añoraba ser médica y descrubir la cura para algún mal muy grave o una vacuna contra cualquier dolor.... pero, tampoco era ese su camino.
¿Un monumento?, ¿su nombre en alguna enciclopedia?, ¿un artículo que hablara sobre sus grandes logros?, ¿premios?, ¿que alguien escribiera su biografía? Antes pensaba que todo ello sería posible, ahora, le parecía más un ideal. En realidad, en esos momentos todo se veía así, difícil de alcanzar.
Hace mucho tiempo ya había descubierto que tenía una misión muy importante que cumplir en ese mundo, pero continuamente se sentía decepcionada porque los años pasaban y no encontraba cuál era esa misión, en qué consistía. Algo en su corazón le gritaba que tenía que ver con la magia, pero sólo venían a su mente ideas muy vagas.
Cuando el momento de crisis llegaba y sentía que su vida no había valido nada, que había perdido demasiado tiempo o que cualquier día moriría sin haber dejado nada de su paso por el mundo, poco a poco crecía en ella una fuerte angustia y una terrible sensación de impotencia y desesperación. Luego, desarrollaba un maravilloso plan de acción en su mente y entonces parecía que aún había tiempo suficiente.
Muchos momentos así se repitieron y siempre funcionó aquella estrategia.
Sin embargo, ahora tenía un cuarto de siglo ( al menos físicamente) y la crisis existencia se repetía con más frecuencia. Arreglar el mundo en su cabeza ya no le bastaba.
¿Acaso el miedo la había frenado tanto tiempo?, ¿O fue la entrega irracional al amor? ¿Tal vez el no sentirse capaz? ¿Su eterna preocupación por quedar siempre bien con los demás? En realidad era una combinación de todo esto lo que, de distintas formas, sólo había provocado que se olvidara de sí misma, de sus sueños y de su ideal de trascendencia.
Pensaba que había podido luchar más, contra todo y contra todos, dejar de satisfacer las expectativas de otros y haber cumplido las suyas.
Todo el tiempo se preguntaba si en verdad su vida había sido tan intrascendente o si había conseguido mejorar aunque fuera tan solo un poquito este mundo, pero cómo saberlo. Es decir, qué pruebas se necesitan para demostrar el impacto de una persona. Para algunos basta con tener una carrera, muchos estudios, un buen trabajo y un patrimonio que heredar, pero a ella éso le parecía tan vanal. Otros se dedican a escribir, pintan, esculpen o componen, aunque nadie los reconozca sus obras quedrán para siempre y, con un poco de suerte y la colaboración del destino, serán famosos, entonces jamás serán olvidados, bueno sólo si son de la talla de Leonardo, Isadora, Shostakovich o Remedios Varo.
Ella creía que esta forma de trascender era mucho más profunda, pero era complicado pues no tenía la vocación para hacerlo así.
En su adolescencia añoraba ser médica y descrubir la cura para algún mal muy grave o una vacuna contra cualquier dolor.... pero, tampoco era ese su camino.
¿Un monumento?, ¿su nombre en alguna enciclopedia?, ¿un artículo que hablara sobre sus grandes logros?, ¿premios?, ¿que alguien escribiera su biografía? Antes pensaba que todo ello sería posible, ahora, le parecía más un ideal. En realidad, en esos momentos todo se veía así, difícil de alcanzar.
sábado, octubre 21, 2006
Mi nombre será: "Luna Nueva"
Pues bien, sin tanto pensar llegó un nombre a mi mente y me pareció muy oportuno.
Todos los que me conocen, aunque sea un poquito, saben que continuamente estoy cambiando. Siempre estoy moviéndome hacia uno y otro lado, no puedo permanecer quieta, necesito estar lo más ocupada para sentirme importante y útil para este mundo. Sin embargo, esto ocasiona que muchas veces pueda ser impredecible mi estado de ánimo y cause algunos conflictos a los que me rodean.
Soy muy extremista, si soy feliz entonces suelto grandes carcajadas, pero si estoy triste o enojada....¡cuidado! a veces ni yo misma sé cómo voy a reaccionar.
Pero eso no es todo, también continaumente siento la necesidad de renovarme y de hacer cosas distintas, la rutina me enferma.
Mi volubilidad y mis ansias locas de cambiar y renacer de nuevo, son los elementos perfectos que asemejan mi vida con el ciclo lunar.
Entonces he decidido en esta etapa en la que me encuentro tal plena, tan deseosa de deslumbrar, tan emocionada por comenzar de nuevo, me llamaré "Luna Nueva", ·Es muy simple, como ella, renazco para poder alcanzar mi máximo esplendor.
Hoy me di cuenta de que es un gran nombre. Alguien por ahí me dijo que esta noche yo iba a brillar. Estas palabras vinieron por una razón especial, y es que este día era algo complicado, me iba anfrentar con algunos fantasmas del pasado y tenía miedo de no estar preparada o de que mi mente me hiciera jugarretas extrañas y tan sólo complicara las cosas.
Lo mejor de todo es que precisamente la fase de luna nueva me sienta muy bien y todo resultó ser una buena experiencia. En realidad fue más sencillo de lo que imaginaba.
Fue difícil no sentir nada extraño, pero esta sensación se parecía más a una especie de nervios, como antes de pasar en un concurso, como antes de pasar una prueba....... y la pasé.
Me di cuenta de que los fantasmas del pasado no son un obstáculo para conversar con alguien con quien estuve tan involucrada hace no tanto tiempo.
Un año atrás, precisamente, intentaba rescatar lo poco que quedaba de esa relación. Me esforcé demasiado, lo hice sin siquiera tener razón de hacerlo, porque tan sólo me estaba aferrando a una idea imposible y a un sentimiento que ya no existía.
De todo eso ya sólo quedan los buenos y malos recuerdos, las enseñanzas y sobre todo un cariño muy especial que rescaté esta noche.
No lo odio, ni tengo algún tipo de rencor hacia él, al contrario me siento muy agradecida por todas las cosas hermosas que vivimos y todos las veces que estuvo para apoyarme y celebrar conmigo.
Hoy me doy cuenta que somos de mundos totalmente diferentes y que por más que lo hubiéramos intentado, no hubiera funcionado
Fue raro que me preguntaran si había sentido algo al verlo, porque lo único que sentí fue algo de extrañeza y un poco de celos por mi familia, pero finalmente - más allá de la sensación incómoda que acompaña estas charlas en este tipo de reuniones- pudimos platicar abiertamente de varios temas y entonces confirmé que definitvamente la vida nos juega malas pasadas, pero siempre hay una buena intención detrás, el destino ya me tenía otras sorpresas.
¡Gracias Mauricio! fue hermoso poder compartir contigo y aprender tanto de tí, pero fundamentalmente de mí.
Ahora mis prioridades son otras y nunca, nunca más, dejaré a un lado mis sueños por perseguir los de alguien más.
Querido farero, sí pude brillar, gracias por confiar en mí.
Todos los que me conocen, aunque sea un poquito, saben que continuamente estoy cambiando. Siempre estoy moviéndome hacia uno y otro lado, no puedo permanecer quieta, necesito estar lo más ocupada para sentirme importante y útil para este mundo. Sin embargo, esto ocasiona que muchas veces pueda ser impredecible mi estado de ánimo y cause algunos conflictos a los que me rodean.
Soy muy extremista, si soy feliz entonces suelto grandes carcajadas, pero si estoy triste o enojada....¡cuidado! a veces ni yo misma sé cómo voy a reaccionar.
Pero eso no es todo, también continaumente siento la necesidad de renovarme y de hacer cosas distintas, la rutina me enferma.
Mi volubilidad y mis ansias locas de cambiar y renacer de nuevo, son los elementos perfectos que asemejan mi vida con el ciclo lunar.
Entonces he decidido en esta etapa en la que me encuentro tal plena, tan deseosa de deslumbrar, tan emocionada por comenzar de nuevo, me llamaré "Luna Nueva", ·Es muy simple, como ella, renazco para poder alcanzar mi máximo esplendor.
Hoy me di cuenta de que es un gran nombre. Alguien por ahí me dijo que esta noche yo iba a brillar. Estas palabras vinieron por una razón especial, y es que este día era algo complicado, me iba anfrentar con algunos fantasmas del pasado y tenía miedo de no estar preparada o de que mi mente me hiciera jugarretas extrañas y tan sólo complicara las cosas.
Lo mejor de todo es que precisamente la fase de luna nueva me sienta muy bien y todo resultó ser una buena experiencia. En realidad fue más sencillo de lo que imaginaba.
Fue difícil no sentir nada extraño, pero esta sensación se parecía más a una especie de nervios, como antes de pasar en un concurso, como antes de pasar una prueba....... y la pasé.
Me di cuenta de que los fantasmas del pasado no son un obstáculo para conversar con alguien con quien estuve tan involucrada hace no tanto tiempo.
Un año atrás, precisamente, intentaba rescatar lo poco que quedaba de esa relación. Me esforcé demasiado, lo hice sin siquiera tener razón de hacerlo, porque tan sólo me estaba aferrando a una idea imposible y a un sentimiento que ya no existía.
De todo eso ya sólo quedan los buenos y malos recuerdos, las enseñanzas y sobre todo un cariño muy especial que rescaté esta noche.
No lo odio, ni tengo algún tipo de rencor hacia él, al contrario me siento muy agradecida por todas las cosas hermosas que vivimos y todos las veces que estuvo para apoyarme y celebrar conmigo.
Hoy me doy cuenta que somos de mundos totalmente diferentes y que por más que lo hubiéramos intentado, no hubiera funcionado
Fue raro que me preguntaran si había sentido algo al verlo, porque lo único que sentí fue algo de extrañeza y un poco de celos por mi familia, pero finalmente - más allá de la sensación incómoda que acompaña estas charlas en este tipo de reuniones- pudimos platicar abiertamente de varios temas y entonces confirmé que definitvamente la vida nos juega malas pasadas, pero siempre hay una buena intención detrás, el destino ya me tenía otras sorpresas.
¡Gracias Mauricio! fue hermoso poder compartir contigo y aprender tanto de tí, pero fundamentalmente de mí.
Ahora mis prioridades son otras y nunca, nunca más, dejaré a un lado mis sueños por perseguir los de alguien más.
Querido farero, sí pude brillar, gracias por confiar en mí.
viernes, septiembre 22, 2006
Necesito un nuevo nombre
He decidido cambiarme el nombre, es un símbolo de mi renovación.
A lo largo de mi vida han habido distintos momentos en los que he sentido la necesidad de derrumbarme y reconstruirme, algunos elementos han sido constantes en estos procesos, generalmente van asociados con un cambio en el color o la forma de mi cabello. Esta vez será distinto porque representa casi un renacimiento; una recomposición de mi energía, magia, alma y mente.
Mi nombre tiene que recordarme siempre lo que soy y, al mismo tiempo, lo que soy capaz de ser.
Habrá una ceremonia para bautizarme y será una fiesta llena de alegría, porque mi ser completo se siente en plenitud y quiero compartir esta sensación con todos los seres que amo.
Celebraremos la magia del mundo, y las hadas, duendes, ningromantes, brujas y todos los seres fantásticos bailaremos.
A lo largo de mi vida han habido distintos momentos en los que he sentido la necesidad de derrumbarme y reconstruirme, algunos elementos han sido constantes en estos procesos, generalmente van asociados con un cambio en el color o la forma de mi cabello. Esta vez será distinto porque representa casi un renacimiento; una recomposición de mi energía, magia, alma y mente.
Mi nombre tiene que recordarme siempre lo que soy y, al mismo tiempo, lo que soy capaz de ser.
Habrá una ceremonia para bautizarme y será una fiesta llena de alegría, porque mi ser completo se siente en plenitud y quiero compartir esta sensación con todos los seres que amo.
Celebraremos la magia del mundo, y las hadas, duendes, ningromantes, brujas y todos los seres fantásticos bailaremos.
domingo, julio 16, 2006
Demasiada confusión
Es difícil explicar cómo me siento ahora, es una mezcla extraña de emociones que oscilan entre la ofuscasión, la tristeza, confusión, alegría, dealiento, incertidumbre, ilusión...entre tantas otras!!!
La realidad es que no estoy segura de lo que quiero. Algo de mí está en una búsqueda constante de aventura y libertad. Quisiera volar y volar sin rumbo, vivir nuevas experiencias, probar muchos sabores, ver distintos paisajes, llorar, reir, gozar, descubrirme; y no es que no pueda compartir todo esto con nadie, es simplemente que deseo hacerlo sola, comerme el cielo y el mundo, para después compartir otros cielos y otros mundos con alguien que sea capaz de hacerlo.
Pero otra parte de mí anhela encontrar a ese alguien pronto pues a veces envidio a las personas que están enamoradas y extraño sentir esa emoción y todas las sensaciones que implican entregarse por completo a alguien.
Hace poco conocí de la forma más emocionante a un "chico muy listo", que me cautivó con su mirada por más de veinte minutos, algo en sus ojos me habló de la magia en su interior. Durante ese tiempo, tan sólo nos bastó vernos fijamente para comunicarnos. Sinceramente yo pensé que esa historia no tendría futuro y que había sido un evento aislado, una señal divina para alegrarme un mal día.
Ha pasado el tiempo y el chico resultó no ser tan listo pero sí muy astuto y sobre todo más especial de lo que hubiera podido imaginar. Escribió un cuento para mí, me trajo las estrellas y me ha bautizado con un nuevo nombre maravilloso. Al igual que yo, él cree en la magia, y no sólo éso pues también es capaz de crearla, tiene poderes asombrosos y el don de inventar hermosas historias.
Sin embargo, a veces creo que este cuento está desfasado en el tiempo, pues pareciera que no es
su momento (o debería decir "mi momento") Pensé que mis alas estaban reparadas y listas para emprender otro vuelo, pero tan sólo se han curado sus heridas y ahora más que nunca quieren surcar el cielo. Ahora necesitamos probar varias corrientes de aire y dejar que nos lleven a donde sea, quedarnos ahí un rato para después regresar y despegar con alguien más.
No quisiera apresurar nada y no sé que hacer, me siento todo el tiempo fuera de lugar, no encajo casi en ninguna parte. Algunas veces me parece que él y yo tenemos mucho en común y estoy segura que el destino nos ha reunido por una buena razón, pero en otras ocasiones no entiendo nada y desconozco cuál es ésa razón.
¡Cómo me gustaría que nadie resultara lastimado mientras yo aún estoy en el período de entrenamiento!
Espero que el tiempo me ayude a encontrar las respuestas pues sé bien que es buen consejero, también les pido a los seres de luz que iluminen mi camino y el de los que me rodean.
La realidad es que no estoy segura de lo que quiero. Algo de mí está en una búsqueda constante de aventura y libertad. Quisiera volar y volar sin rumbo, vivir nuevas experiencias, probar muchos sabores, ver distintos paisajes, llorar, reir, gozar, descubrirme; y no es que no pueda compartir todo esto con nadie, es simplemente que deseo hacerlo sola, comerme el cielo y el mundo, para después compartir otros cielos y otros mundos con alguien que sea capaz de hacerlo.
Pero otra parte de mí anhela encontrar a ese alguien pronto pues a veces envidio a las personas que están enamoradas y extraño sentir esa emoción y todas las sensaciones que implican entregarse por completo a alguien.
Hace poco conocí de la forma más emocionante a un "chico muy listo", que me cautivó con su mirada por más de veinte minutos, algo en sus ojos me habló de la magia en su interior. Durante ese tiempo, tan sólo nos bastó vernos fijamente para comunicarnos. Sinceramente yo pensé que esa historia no tendría futuro y que había sido un evento aislado, una señal divina para alegrarme un mal día.
Ha pasado el tiempo y el chico resultó no ser tan listo pero sí muy astuto y sobre todo más especial de lo que hubiera podido imaginar. Escribió un cuento para mí, me trajo las estrellas y me ha bautizado con un nuevo nombre maravilloso. Al igual que yo, él cree en la magia, y no sólo éso pues también es capaz de crearla, tiene poderes asombrosos y el don de inventar hermosas historias.
Sin embargo, a veces creo que este cuento está desfasado en el tiempo, pues pareciera que no es
su momento (o debería decir "mi momento") Pensé que mis alas estaban reparadas y listas para emprender otro vuelo, pero tan sólo se han curado sus heridas y ahora más que nunca quieren surcar el cielo. Ahora necesitamos probar varias corrientes de aire y dejar que nos lleven a donde sea, quedarnos ahí un rato para después regresar y despegar con alguien más.
No quisiera apresurar nada y no sé que hacer, me siento todo el tiempo fuera de lugar, no encajo casi en ninguna parte. Algunas veces me parece que él y yo tenemos mucho en común y estoy segura que el destino nos ha reunido por una buena razón, pero en otras ocasiones no entiendo nada y desconozco cuál es ésa razón.
¡Cómo me gustaría que nadie resultara lastimado mientras yo aún estoy en el período de entrenamiento!
Espero que el tiempo me ayude a encontrar las respuestas pues sé bien que es buen consejero, también les pido a los seres de luz que iluminen mi camino y el de los que me rodean.
miércoles, julio 12, 2006
No estoy sola!!
Desde pequeña he sentido su presencia y le ha nombrado de distintas formas. Cuando niña pensaba que era una amiga pequeñita, un hada que me acompañaba; en mi adolescencia creí que era yo misma; en mis momentos de crisis la sentí como un ángel.
Ahora en realidad creo que es todas esas cosas a la vez. Pero por sobre todas las cosas es "mi alma gemela", un alma viajera amiga que vino conmigo a este planeta para que nunca estuviera sola.
Qué afortunada soy, ahora más que nunca lo sé y les agradezco a todos los seres de luz que nos hayan permitido estar juntas en esta dimensión terrenal.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)